Susana tiene 4 gatos y a todos los cuida con mimo y anhelo.
Sus gatos son 4 y a todos los cree como pequeños y fieros.
Al amanecer una tacita de leche para 3 y para el cuarto un actimel.
Al mediodía sardinas de lata en platito de plata.
Al atardecer besos y cuidados bajo la manta y el horno enchufado.
Y por la noche a dormir. Ahí es cuando Susana comienza a sufrir.
Susana es pequeña, insegura y poco confiada.
Un día el mundo la traicionó y desde entonces vive hastiada.
Cuando los gatos duermen una taza de té y sopa por la noche
mientras de lágrimas llora hasta que de sufrimiento hace un derroche.
Susana sueña alto y largo y ancho, pero no confía en poder volar.
Susana cuida bien de sus gatos, no piensa que algún día la llegarán a amar.
Huele a coco muy dulce al salir de la ducha
y desde el cuarto contiguo los gatos con temor el agua escuchan.
Canta siempre mientras cocina al mediodía lenguado
y los cuatro gatitos chiquitos ronronean a su lado.
Sus cabellos de azabache peina con esmero
y su sonrisa se rompe cuando mira hacia el cielo.
Sus padres fallecieron en un accidente de vuelo
y ella tan joven. Sólo 14 años y ya por los suelos.
Espero que Susana algún día vuelva a sonreír.
Me apena su mirada ausente y su gesto de sin vivir.
Susana merece una sonrisa y en sus labios un carmín
porque hace tiempo que los dientes no le veo lucir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué sientes?