Hoy me he levantado vaga. No tenía ganas de nada, ni de nadie y encima mi padre me ha llamado diciéndome que quizá no nos podamos ver hoy. Pero para eso existe la comida, para darnos el amor que no tenemos (vale, quizá no).
Me he hecho un smoothie (o batido de frutas si lo preferís) muy rico y fácil de hacer. Y soy de esas personas que se hacen batidos y nunca le gustan, pero este está buenísimo.
La receta es simple.
Necesitamos:
- Arándanos congelados (y si tenéis la suerte de tenerlos frescos, mejor)
- 5 cl de agua
- 25 cl de zumo de granadina
- Amor
Ah, se me olvidaba. También necesitáis una batidora donde mezclar todo. Tenéis que introducir primero los arándanos al fondo y luego el zumo y el agua. Es necesario que los arándanos estén abajo para que se batan bien.
Y el resultado es algo así:



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